El artículo 21.1 de la Ley 39/2015 establece que en caso de desaparición sobrevenida del objeto del procedimiento la resolución que se dicte deberá declarar dicha circunstancia, con indicación de los hechos producidos y las normas aplicables.

Esta circunstancia se produce cuando el recurso tiene por objeto unos pliegos anulados por una resolución anterior (resoluciones 71/2019, 133/2019, 155/2019 y 156/2019), cuando el órgano de contratación desiste del procedimiento de adjudicación (resoluciones 1/2019, 68/2019, 175/2019, 176/2019 y 188/2019) o cuando la licitación ha quedado desierta (resolución 35/2019).

En caso de desistimiento del procedimiento, el órgano de contratación debe informar expresamente al Tribunal de su decisión.

El desistimiento del contrato determina la perdida sobrevenida de objeto del recurso, por lo que la cuestión suscitada por la entidad recurrente queda sin objeto y procede declarar la inadmisión del recurso. No obstante, el propio desistimiento puede ser objeto del recurso especial en materia de contratación (resolución 193/2019). En ese caso el Tribunal deberá valorar la existencia de la “infracción no subsanable de las normas de preparación del contrato o de las reguladoras del procedimiento de adjudicación”, que no produce indefensión alguna, pues tal decisión no debe afectar a los derechos e intereses legítimos del recurrente, o del resto de licitadores, y que se ha adoptado con carácter previo a la adjudicación del contrato, y por tanto antes de que las expectativas de estos se convirtiesen en derechos subjetivos.

Asunto diferente es el del desistimiento expreso del interesado al recurso (resolución 188/2019) o la renuncia expresa a su pretensión, en cuyo caso se aceptará de plano y se declarará concluso el procedimiento (art. 94.1 de la Ley 39/2015).