Intervención de Mario Amilivia El presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León, Mario Amilivia, pronunció hoy en el Palacio de los Guzmanes de la capital leonesa la conferencia 'La Constitución de la Concordia: el pueblo siempre protagonista', como acto central de la celebración del 40 aniversario de la Carta Magna y defendió que "sólo en el supuesto de que prevalezca el espíritu del consenso podría ser oportuna su reforma, acercando el texto a nuestra realidad vigente, con firmeza y sin temores" y añadió que "en ningún caso sería inteligente romper el pacto constitucional".

De cara a una posible modificación, recordó el dictamen que elaboró el Consejo de Estado a petición del Gobierno y que planteó reformas como la del Senado, "a fin de que definitivamente sea una Cámara de representación territorial, sin perjuicio, en mi opinión, de la conveniencia de cerrar el Título VIII de la Constitución y atribuir un listado definitivo de competencias del Estado y de las Comunidades Autónomas y, en su caso, la incorporación de la denominación de éstas; la reforma que afectaría al orden de sucesión a la Corona para adaptarla al principio de no discriminación de la mujer; y, finalmente, la incorporación del compromiso contraído por los españoles para la integración europea".

También abogó por una modificación de la Ley Electoral que permitiera establecer barreras legales, a fin de garantizar que en el Parlamento nacional se debatiese sobre estos intereses, se fomentase la estabilidad de nuestros gobiernos y se abriesen las listas electorales con el establecimiento de votos propios, así como la elección directa de Alcalde en el caso de los comicios municipales. Amilivia al término de su conferencia

De todos modos, dijo, "cuando reflexionemos sobre estos debates tendremos que preguntarnos si estamos pensando en resolver los problemas del pasado o del futuro, pues una reforma constitucional debe dar una respuesta abierta, inteligente y generosa a los problemas a que se van a enfrentar las nuevas generaciones en un mundo global y marcado por las nuevas tecnologías".

La palabra del pueblo

Amilivia quiso referirse también "a la política con mayúsculas, al consenso y a la concordia". Hoy en día, dijo, se percibe en algunas posturas un desprecio, un rechazo al llamado espíritu de la Transición y a una Constitución que ha propiciado 40 años de democracia y de paz y "un repudio a la política con carácter general. Y yo me pregunto: ¿cómo se suprime a toda la clase política? La política es necesaria siempre en democracia, sin perjuicio de que requiera en cada momento altura de miras, lo que no cabe es su ausencia, lo que lisa y llanamente significaría dejar al pueblo sin palabra".

Evidentemente, añadió, sin políticos no hay democracia, no se pueden sustitu Autoridades, a la llegada a la Diputación ir, pero sí ve deseable que éstos se impregnaran del talante "de nuestros vecinos de guardia, nuestros alcaldes y concejales, siempre al servicio del interés general, y que todos, independientemente de sus ideas, tengan el espíritu de la Transición, que significa voluntad de diálogo y de concordia".

También se dirigió a aquellos "que no valoran lo conseguido, el periodo de libertad, estabilidad y progreso más largo de nuestra historia, es más, que desprecian lo alcanzado por nuestro pueblo" rememorando a Manuel Azaña en su último discurso como presidente de la República cuando invitó a "sacar la lección de la musa del escarmiento…y cuando la antorcha pase a otras manos, a otras generaciones, que se acordarán, si alguna vez sienten que les hierve la sangre iracunda y otra el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia y el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y escuchen su lección: … que ahora abrigados en la tierra materna ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la Patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón".

El también exalcalde de León hizo, ante un buen número de alcaldes leoneses, una defensa del municipalismo y de las diputaciones a las puertas del año en el que se van a cumplir 40 años de los ayuntamientos democráticos y manifestó que la existencia de las Diputaciones provinciales está garantizada constitucionalmente al ser configuradas, tanto como una entidad local con personalidad jurídica propia, co Parte del público asistente mo una división territorial para el cumplimiento de las actividades del Estado. Pero, además, recordó, la Constitución prevé una garantía más respecto a la configuración provincial actual, al exigir una Ley Orgánica para cualquier alteración de sus límites provinciales.

Mario Amilivia quiso finalizar su intervención, en un abarrotado salón de Plenos de la Diputación, con una nutrida representación institucional, con un mensaje "de optimismo y de esperanza, el pueblo español ha sido protagonista de uno de los logros más importantes de su historia, nos merecemos ver con autoestima nuestro pasado más reciente, que no debe de ser interrumpido. Como afirmaba Tagore, "si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas".

El presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, que ejerció de anfitrión hizo una rontunda defensa del municipalismo y reclamó una nueva descentralización. "Hoy más que nunca es el momento de saldar una deuda histórica con el poder local, de exigir un mayor compromiso financiero con las diputaciones y ayuntamientos. De hacer real la segunda descentralización", remarcó.

Al acto en la Diputación de León asistió una nutrida presencia de autoridades civiles y militares (el alcalde de León, el subdelegado del Gobierno) representantes municipales de la provincia, y público que dejó pequeño el salón de actos de la Corporación provincial.


Agencia Ical / Consejo Consultivo de Castilla y León