PREGON DE MARIO AMILIVIA A LA COFRADIA LEONESA CRISTO DEL GRAN PODER

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El pasado 23 de septiembre, con motivo de una reunión celebrada en las Cortes de Castilla y León, una representación de la Cofradía del Cristo del Gran Poder formada por los hermanos Manuel Martínez López, Eduardo González de Haro y Mariano Félix García me entregaron un escrito del Abad Pedro Roberto Quintana Fernández invitándome a pronunciar el Pregón del año 2010 en virtud de un acuerdo unánime de la Junta de Seises celebrada el pasado 17 de septiembre. En el mismo, el Abad también me hizo saber que el año 2009 fue muy importante para la Cofradía al cumplirse 15 años de su primera procesión y un lustro desde que se comenzara con este acto….

Por ello, quiero que mis primeras palabras sean de agradecimiento a todos. Siempre he creído que “el agradecimiento es la memoria del corazón”, y por lo tanto, nunca lo olvidaré y siempre estaré, como sabéis, a vuestra disposición me encuentre donde me encuentre.

2_Pregón de Mario Amilivia a la Cofradía Leonesa Cristo del Gran Poder.jpg Durante varios días reflexioné en qué condición pronunciar este Pregón. Finalmente, he optado por hacerlo desde la responsabilidad que actualmente ostento como Presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León, Institución que ejerce la Función Consultiva, es decir, la de ayudar, asistir y aconsejar a aquel a quien legítimamente le corresponde adoptar una decisión y que tiene mediante sus Dictámenes, entre otros fines, la de velar por el cumplimiento del ordenamiento jurídico.

Un Dictamen es una opinión o juicio que se forma o emite sobre algo; un Pregón es un discurso elogioso en el que se anuncia al público la celebración de una festividad y se le incita a participar en ella… Me propongo de esta forma, mediante este Dictamen-Pregón, de una parte reflexionar y emitir un juicio sobre si la Pasión y Muerte de Jesús se ajustó o no al ordenamiento jurídico y de otra, anunciar el inminente comienzo de la Semana Santa, y animar a la participación de los hermanos y hermanas de la Cofradía. 

3_Pregón de Mario Amilivia a la Cofradía Leonesa Cristo del Gran Poder.jpg Como acontece en todos los Dictámenes, en éste hay unos Antecedentes de Hecho, unas Consideraciones Jurídicas y una Conclusión… 

-ANTECEDENTES DE HECHO-

PRIMERO, sobre la Semana Santa de León.- Como dijo en su día el ilustre pregonero Máximo Cayón Diéguez, “la Semana Santa Leonesa afirma sus raíces documentales en la mitad del siglo XVI. Entonces, nuestra ciudad conservaba todavía su fisonomía medieval y los cenobios, situados extramuros, de San Francisco, Santo Domingo el Real y San Claudio cobijaban y alentaban en sus claustros a cuantos fieles buscaban el amparo de sus muros. En los dos últimos, precisamente, hallaron las antiguas cofradías leonesas sede canónica y el sentimiento hondo, grave y austero, que caracteriza a las procesiones de nuestra tierra”.

Vosotros los cofrades sois “portadores de algo infinitamente más bello y valioso que una hermosa talla, o de una peculiar tradición local del pasado”. Sois portadores de todo un patrimonio cultural, que, como dijo en su día el entonces Obispo de Córdoba Francisco Javier Martínez Fernández, representa “la primacía de la persona sobre las cosas, la primacía del ser y del darse sobre el poseer, la primacía de la razón y de la libertad sobre el poder…. Un patrimonio del que ha nacido lo mejor de nuestra historia: una civilización en la que cada hombre es protagonista de su historia, y en la que los hombres se unen libremente, no para defender sus intereses, sino para aportar lo mejor de sí mismos al bien común. ¿Pensáis acaso, por ejemplo, que podría haberse construido de otra manera la Catedral de León o la tradición intelectual de las universidades, o la misma vida civil de Occidente?...

Por ello, a nadie puede extrañar que los cerca de 20.000 “papones” de las 16 cofradías y hermandades leonesas estén, estéis, ya prestos a representar públicamente la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios, una religiosidad popular que volverá a expresarse en más de una treintena de procesiones que a lo largo de diez días recorrerán las calles y plazas de la ciudad.


SEGUNDO ANTECEDENTE DE HECHO, sobre la Cofradía.- La Cofradía Cristo del Gran Poder fue fundada mediante la aprobación de sus Estatutos el 9 de septiembre de 1994 por el entonces, inolvidable, Obispo de León, D. Antonio Vilaplana Molina, que en paz descanse. Su nacimiento fue el fruto del entusiasta empuje de un grupo de “papones” que buscaban con su participación enriquecer la Semana Santa leonesa. Los Estatutos dejan constancia en sus artículos 1º y 2º de su denominación y naturaleza:

  • La Cofradía Cristo del Gran Poder es una asociación pública, eclesial, apostólica, laica, formada por hombres y mujeres, de ámbito local, y erigida a tenor de derecho canónico”.
  • Su finalidad es promover el culto a través de desfiles procesionales, así como mediante actividades y celebraciones en torno al misterio de la muerte y Resurrección del Señor. También es finalidad la oración por los hermanos fallecidos”.

Pertenece a la parroquia de San Antonio Abad de Navatejera, aunque su sede social se halla en el Colegio de las Hermanas Trinitarias, Hermanas de Honor de la Cofradía que impulsaron su nacimiento y que siempre han tenido abiertas sus puertas para el montaje de las procesiones y hacer posible la entrada y salida de los cortejos desde el patio del Colegio enclavado en el barrio de San Lorenzo.

Una vez decidido el comienzo de sus procesiones para la Semana Santa de 1995, fue convocada Junta General para la elección de la Junta de Seises y Abad, siendo elegido el hermano Santiago García Guisasola. En una de sus primeras reuniones la Junta de Seises acordó la realización de una escultura al Cristo del Gran Poder para que fuera el paso titular de la Cofradía, encargándose la obra al escultor José Antolín Alvarez Chamorro, que la talló en madera de chopo. Dicha imagen fue bendecida y presentada públicamente a las 13,00 horas del 14 de enero de 1994 en la parroquia de Navatejera. Y para completar las tallas de la primera procesión, se llegó a un acuerdo con la Cofradía de Jesús Nazareno de Sahagún, que cedió para procesionar a su Virgen titular.

La primera Junta de Seises quedó formada por Santiago García Guisasola (Presidente y Primer Abad); Guillermo Gallego Trigueros; Javier González Rodríguez; Javier Bárcena Peláez; Antonio Andrés Blanco; José Luis Castro Villanueva; José Antonio Martínez Robles; Miguel García Soto; Juan Herrero Sánchez; María Angeles Fernández y Valeriano Carvajal.

A las 16,30 horas del 9 de abril de 1995, salió por primera vez a la calle la procesión del Cristo del Gran Poder desde el patio de las Hermanas Trinitarias hasta la Catedral, para volver al lugar de partida por el Arco de la Cárcel y la Carretera de los Cubos, lo que sin duda estará grabado en la memoria y el corazón de todos, cofrades y leoneses.

En estos ya más de 15 años desde su fundación, la Cofradía ha aportado motivos de gran solemnidad y emotividad en sus desfiles procesionales, como son la Procesión del Cristo del Gran Poder, que se celebra el Domingo de Ramos, acto con el que se emula la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén procedente de Betania, y la Procesión de la Despedida, en la tarde-noche del Jueves Santo, representando el momento en que el Señor se despide de su Madre consciente de que se dirige a la Ultima Cena, convirtiéndose así, junto con el canto de la Salve en la Plaza de Regla, en uno de los momentos cumbres de nuestra Semana Santa.

Sus pasos son el del Cristo del Gran Poder y el de la Virgen del Gran Poder, imágenes realizadas por el escultor Melchor Gutiérrez, cuyos tronos cuentan, respectivamente, con 90 braceros y 100 braceras. El paso de los Apóstoles, portado por otro centenar de braceros, realizado en madera de nogal tallada de estilo zamorano, obra del imaginero Narciso Tomé y su primo Simón Gavilán Tomé en 1737, propiedad de los Padres Capuchinos y que en su día formaron parte del antiguo retablo mayor de la Catedral de León. El paso de La Oración, con 70 braceros, y los pasos de San Juan, y de Marta y María, con 100 braceras cada uno de ellos.

El año 1997 se fundó la Banda de cornetas y tambores de la Cofradía gracias al mecenazgo del Viceabad de Honor, entonces Presidente de la Junta de Castilla y León, Juan José Lucas. Siendo humildes, como es inevitable en sus comienzos, he de señalar que gracias al tesón y esfuerzo de sus componentes, la Banda del Cristo del Gran Poder ha conseguido una calidad musical que la ha hecho protagonista de los desfiles procesionales prácticamente durante todos los días de la Semana Santa, y no sólo en la ciudad de León sino también fuera de ella participando en importantes procesiones de la provincia, así como en la vecina de Palencia y en la ciudad de Oviedo.

En la actualidad, el número de hermanos y hermanas de la Cofradía supera los 1.100, lo que ha permitido a la Junta de Seises abordar proyectos importantes para incrementar tanto en cantidad como en calidad su patrimonio, contribuyendo a que el Gran Poder haya conseguido una posición de gran prestigio y relevancia en la Semana Santa de León.

TERCER ANTECEDENTE DE HECHO, sobre la Pasión.- Los Evangelios nos describen de manera detallada y precisa lo acontecido en la ciudad de Jerusalén. En este sentido, un gran periodista y leonés, Luis del Olmo, señaló que nunca en tan poco tiempo se concentraron pasiones tan dispares y contradictorias:

"El protagonista de la crónica de La Pasión saboreó el Domingo de Ramos las mieles del éxito, fue homenajeado por su pueblo y entró en Jerusalén aclamado como Mesías. En los tres días siguientes se enfrentó con los poderes fácticos, granjeándose enemigos poderosos. El jueves recibió el consuelo de la amistad con una Cena íntima con los suyos, pero antes de levantarse de la mesa, conoció también el amargo sabor de la traición, engañado por uno de sus doce mejores amigos, para ser más tarde abandonado por el resto y acosado por la negra sombra de la soledad. El viernes fue apresado, torturado, azotado, coronado de espinas, sometido a un juicio ilegal y condenado a muerte por el mismo pueblo que el domingo anterior lo había aclamado como profeta en su tierra……..

En definitiva, pasó del triunfo al fracaso, de las palmas a los azotes, de la fama a la soledad, de la amistad a la traición, de la serenidad al dolor, de la compañía al abandono, de profeta en su tierra a condenado a muerte”….

-CONSIDERACIONES JURÍDICAS-

El proceso judicial a Jesús de Nazaret, con su trascendencia espiritual en la humanidad, ha sido y sigue siendo abordado por una gran variedad de autores en todo el mundo. Nada menos que 132.000 referencias aparecen sobre este ‘juicio de juicios’ en el popular buscador Google de Internet….

La inmensa mayoría de los trabajos coinciden en que se trató de un proceso plagado de irregularidades, sin garantías, llevado a cabo por acusaciones basadas en hechos tergiversados, y promovidas por testigos falsos que culminaron con la crucifixión del Hijo de Dios… Aportemos por ello algunas reflexiones sobre el mismo desde nuestro actual punto de vista jurídico:

 

  • En efecto, Jesús de Nazaret fue detenido y juzgado en una instrucción conformada por unas diligencias llenas de manipulaciones e irregularidades.
  • Los miembros del Sanedrín acordaron su muerte pero el Sanedrín, tribunal religioso, carecía de competencias jurídicas civiles y no podía aplicar la pena de muerte.
  • La instrucción se convirtió en un juicio sumarísimo que debía resolver el supuesto delito que se le imputaba al reo: la blasfemia que suponía autodenominarse Hijo de Dios. En aquel proceso se infringió el principio básico de la dualidad de jueces pues el juez que instruye no puede juzgar como hizo Caifás, al objeto de salvaguardar la imparcialidad del juzgador.
  • La vista, además, se desarrolló con nocturnidad y como señaló con ocasión del Pregón de la Semana Santa de Gijón el catedrático de Derecho Civil Javier Fernández Costales, “Jesús no pudo disponer de una defensa ni siquiera de oficio, privándole así de uno de los derechos fundamentales de la persona”. Tampoco dispuso de defensa durante su comparecencia, o mejor dicho pantomima, ante el titular de la jurisdicción en Galilea, Herodes Antipas, quien halló a un hombre desfallecido y maltratado por los instructores de la causa. Es decir, un clarísimo delito de torturas.
  • Pese a que el Procurador romano Poncio Pilatos declaró en tres ocasiones que no encontró en Jesús causa alguna de muerte, lavándose las manos y apremiado por un evidente trasfondo político lo entregó para que fuera crucificado, cometiendo los delitos de prevaricación --dictar una resolución injusta a sabiendas de que lo era-- y de asesinato --producirle al reo una muerte cualificada por el ensañamiento--, es decir, aumentar deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.
  • En definitiva, Jesús fue víctima de un proceso penal viciado y con vulneración de los más elementales derechos inherentes a la condición humana.

-CONCLUSION-

  • Ha sido mi propósito proclamar la inocencia de un hombre bueno llamado Jesús de Nazaret, que sufrió y murió por nosotros con su amor sin límites… En versos de Máximo Cayón al ‘Cristo en la Cruz’:

“Muerto estás ya, Señor, y consumado:
no te queda más vida estando muerto
que un reguero de sangre al descubierto
manando en redención de tu costado”…

… Muerte, de la que a nadie que no sea a nosotros mismos podemos culpar: “Dios nunca es injusto con los hombres, los hombres lo son entre ellos mismos”.

  • En segundo lugar, animar a todos los hermanos y hermanas a dar testimonio de fe en las calles, con el respeto y recogimiento debidos, de los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, esa “catequesis ambulante plástica y bíblica”, que, en palabras del muy querido Antonio Viñayo, representan vuestros pasos, los pasos de la Semana Santa leonesa sobre los misterios sacrosantos de nuestra Redención…. Y trasladar a todos los leoneses que en los próximos días hagan un alto en su merecido descanso para volver la mirada al Cristo del Gran Poder y a la Virgen del Gran Poder, y al contemplarles que piensen en aquellos heridos por las espinas y los azotes del paro, de la miseria, de la violencia, de la incomprensión y de cualquier tipo de marginación y sufrimiento…

ESTA ES MI CONCLUSION, que someto a la consideración y proceder de la Cofradía para que, en su caso, proceda conforme a lo que establecen los estatutos a tener todo dispuesto para conferir la mayor brillantez a los desfiles del Domingo de Ramos, con la procesión del Cristo del Gran Poder, y de la tarde-noche del Jueves Santo, con los actos de La Despedida. HE DICHO.-

MARIO AMILIVIA GONZÁLEZ
Pregón al Gran Poder
Cofradía Cristo del Gran Poder
En León, a 13 de marzo de 2010