. Objetividad, independencia, imparcialidad, transparencia, ejemplaridad, austeridad, eficacia, eficiencia y atención preferente a las necesidades de los ciudadanos y de las administraciones consultantes son los principios de actuación de los altos cargos

. El Código Ético, que se difundirá en la web de la institución, es de obligado cumplimiento para quien ostente la condición de alto cargo del Consejo Consultivo de Castilla y León y del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales

. Esta actuación se enmarca en la Ley 3/2016, de 30 de noviembre, del Estatuto de los Altos Cargos de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, que recoge en su disposición adicional segunda que cada una de las instituciones propias de la Comunidad de Castilla y León contará con su propio Código Ético y de Austeridad, siendo el Consejo Consultivo la primera de las instituciones que lo ha elaborado

 

El Consejo Consultivo de Castilla y León ha aprobado el Código Ético y de Austeridad de la institución, que establece los criterios necesarios para garantizar la actuación ejemplar en el desempeño de funciones públicas, entre los cuales se encuentran la objetividad, la transparencia, la austeridad, la eficacia, la eficiencia y la atención preferente a las necesidades y expectativas de los ciudadanos y de las administraciones consultantes

Esta actuación se enmarca en la Ley 3/2016, de 30 de noviembre, del Estatuto de los Altos Cargos de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, que recoge en su disposición adicional segunda que cada una de las instituciones propias de la Comunidad de Castilla y León contará con su propio Código Ético y de Austeridad, siendo el Consejo Consultivo la primera de las instituciones que lo ha elaborado. 

 Los principios y criterios en que se fundamenta el Código Ético aprobado ya se contemplan en la Ley 1/2002, de 9 de abril, reguladora del Consejo Consultivo de Castilla y León, y en su Reglamento de Organización y Funcionamiento, de 5 de febrero de 2014, e inspiran las normas de conducta de sus altos cargos desde el comienzo de la actividad de esta institución. No obstante, con el fin de evitar su dispersión en distintos textos normativos y hacer efectivo el contenido de la disposición adicional citada, se ha elaborado el Código Ético que recoge en un único documento los principios de actuación. Concretamente son:

  • Objetividad, por lo que desempeñarán sus funciones públicas sin incurrir en conflictos con intereses particulares o ajenos a los fines de la Institución.
  • Independencia e imparcialidad en el ejercicio de sus funciones en atención exclusivamente al interés público que debe regir su actuación.
  • Transparencia, a través de la adopción de sus decisiones conforme a criterios que puedan ser accesibles y conocidos por los ciudadanos.
  • Ejemplaridad que evite cualquier acción u omisión que menoscabe el prestigio de la institución o que le reste legitimidad, credibilidad o auctoritas los ciudadanos.
  • Austeridad mediante la racionalización del gasto y la defensa de los recursos públicos.
  •  Eficacia y eficiencia para el cumplimiento de los fines de la institución empleando los menores recursos públicos.

El Código Ético, que se difundirá en la web de la institución, es de obligado cumplimiento para quien ostente la condición de alto cargo del Consejo Consultivo de Castilla y León (Presidente, Consejeros electivos y Consejeros natos), quienes desarrollarán sus funciones respetando la Constitución, el Estatuto de Autonomía, la Ley del Consejo Consultivo de Castilla y León y el resto del ordenamiento jurídico, impidiendo cualquier actuación que pueda producir discriminación, promoviendo la igualdad entre mujeres y hombres, fomentando la inclusión de las personas con discapacidad, contribuyendo a la  cohesión social y territorial y, entre otros, cuidando especialmente el trato y la atención a los ciudadanos, a sus organizaciones representativas y a las administraciones consultantes.

En cumplimiento del principio de imparcialidad, los altos cargos no  formarán parte de las mesas de contratación ni de órganos de selección de puestos a desempeñar por empleados públicos.

Por otro lado, y entre otros deberes, rendirán cuentas de su gestión facilitando que los órganos de control interno y externo puedan evaluar  decisiones y actuaciones conforme a criterios objetivos. Asimismo, colaborarán activamente en la evaluación de las políticas públicas, de los planes y programas que permitan analizar su calidad, eficacia y eficiencia para la consecución de los objetivos previstos. Los principios y criterios contemplados en el Código también se extienden a la actuación de los altos cargos en su condición de miembros del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales. La Ley 1/2012, de 28 de febrero de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras, creó el Tribunal y lo adscribió al Consejo Consultivo, cuyo presidente y consejeros electivos tienen la condición de presidente y vocales del Tribunal.

El  Código Ético se puede consultar en: https://www.cccyl.es/es/institucion/portal-transparencia/codigo-etico