A título de ejemplo, pueden citarse, como supuestos en los que se consideró procedente la modificación contractual propuesta, los analizados en los dictámenes 1456/2009, de 21 de enero de 2010, y 457/2014, de 25 de septiembre.

Por el contrario, en el Dictamen 77/2008, de 28 de febrero, se consideró que no procedía la modificación propuesta, ya que su objeto debía constituir el objeto de un nuevo contrato, independiente del que se pretendía modificar.