El artículo 4.1 del Reglamento de Organización y Funcionamiento del Consejo Consultivo dispone que "La consulta al Consejo Consultivo será preceptiva cuando así se establezca en las leyes y facultativa en los demás casos".

El artículo 4.1, letras c) y d) de la Ley 1/2002, de 9 de abril, reguladora del Consejo Consultivo de Castilla y León, establece como preceptiva la consulta al Consejo en relación con los anteproyectos de ley y los proyectos de reglamentos ejecutivos.

Por otra parte, tanto el artículo 3.3 de la Ley reguladora como el artículo 4.3 de su Reglamento de Organización y Funcionamiento preceptúan que “Los asuntos sometidos a dictamen del Consejo Consultivo no podrán ser remitidos para su informe a ningún otro órgano o institución en el ámbito de la Comunidad de Castilla y León”. Aunque este precepto se refiere de manera más específica a la imposibilidad de que, tras el dictamen del Consejo, se solicite el dictamen de cualquier otro órgano consultivo, debe entenderse que también impide que un mismo asunto vuelva a plantearse ante el Consejo. En cierto modo, podría resumirse la regla descrita en el sentido de que el Consejo dictamina una sola vez y en último lugar.

En relación con la cuestión planteada, resulta necesario traer a colación el artículo 5 del Reglamento de Organización y Funcionamiento del Consejo Consultivo, que establece los criterios generales sobre la eventual necesidad de formular nueva consulta en relación con un anteproyecto o proyecto de disposición general ya dictaminado cuando, con posterioridad al dictamen del Consejo, se introduzca en él alguna modificación. Criterios que se resumen en los siguientes términos:

1º).- Resulta obligado someter de nuevo al Consejo Consultivo de Castilla y León un anteproyecto o proyecto de disposición general ya dictaminado cuando se introduzca en él alguna modificación sustancial o relevante.

2º).- No tienen en ningún caso la consideración de modificaciones sustanciales o relevantes, en el sentido señalado en el punto anterior, las que tengan por exclusiva finalidad recoger las propias observaciones formuladas por el Consejo en su dictamen.

3º).- Las segundas o ulteriores consultas sobre asuntos ya dictaminados serán turnadas al mismo Consejero ponente del dictamen, quien propondrá al Pleno la decisión que corresponda.

4º).- En el supuesto de que se omitiera la consulta y el Consejo estimase que las modificaciones introducidas con posterioridad a su dictamen en los anteproyectos y proyectos de disposiciones generales tienen carácter sustancial o relevante, se procederá en la forma prevista en el artículo 8 del Reglamento de Organización y Funcionamiento.

La importancia del contenido del precepto radica en la necesidad de que el dictamen del Consejo Consultivo se pronuncie sobre la totalidad del contenido de los textos normativos, tanto de los que vayan a ser sometidos a la aprobación de la Junta de Castilla y León, en el caso de los proyectos de reglamentos ejecutivos, como de los que vayan a ser objeto de tramitación parlamentaria, en el caso de los anteproyectos de ley, con el fin de evitar la inclusión de cambios esenciales en los textos, después de haber sido dictaminados, sobre los que el Consejo no ha tenido la oportunidad de pronunciarse, lo que, sin duda, merma la garantía que pretende otorgarse a dichos textos a través de la emisión del preceptivo dictamen.

(Memorias del Consejo Consultivo de los años 2016 y 2018 y dictamen 53/2013, de 14 de febrero)