ANTONIO PEREZ SOLANO DEJA POR VOLUNTAD PROPIA EL CONSEJO CONSULTIVO DE CASTILLA Y LEON

Nombrado en febrero de 2003, ha desempeñado una importante labor cuya mejor expresión son sus 1.800 ponencias de dictámenes

Su marcha se suma a la Demetrio Madrid, ex consejero nato, que dejó la institución en agosto al llegar a los 75 años de edad

1_Antonio Pérez Solano deja por voluntad propia el Consejo Consultivo de Castilla y León

Antonio Pérez Solano, consejero electivo del Consejo Consultivo de Castilla y León, ha dejado su cargo en esta Institución, por decisión propia, al cumplir 65 años de edad el pasado 3 de septiembre. Pérez Solano fue nombrado consejero electivo por Acuerdo del Presidente de la Junta de fecha 20 de febrero de 2003. Durante todos estos años ha desempeñado una importante labor cuya mejor expresión son los cerca de 2.000 dictámenes de los que fue ponente.

La marcha de Antonio Pérez Solano se suma a la de Demetrio Madrid López, que cesó a principios de agosto en su cargo de consejero nato del Consejo en virtud de lo establecido en el artículo 7 de la Ley Reguladora del Consejo Consultivo en relación con los miembros natos, cuyo mandato será improrrogable más allá de los 75 años. Durante estos años, Demetrio Madrid –primer presidente de la Junta de Castilla y León- cuyo nombramiento como consejero nato fue el 26 de marzo de 2004, ha desarrollado también una destacada labor mediante el importante trabajo realizado –otros casi 2.000 dictámenes-, y en el que ha aportado conocimientos y experiencias en la elaboración de los mismos.

Como se recordará, a propuesta de la Junta de Castilla y León, el Parlamento autonómico aprobará en breves fechas el anteproyecto de ley por el que se introducirán modificaciones relativas a la organización y funcionamiento del Consejo Consultivo. Básicamente, se refieren a la reducción del número de consejeros electivos, que pasarán a ser tres elegidos por las Cortes. Con ello, sumando al consejero nato actual (José C. Nalda), el Consejo Consultivo de Castilla y León pasará a ser el de composición más reducida de entre los existentes en España.

Las modificaciones se refieren también a la limitación del mandato de los consejeros natos hasta los 70 años y a la posibilidad por parte del Consejo de elaborar estudios, informes, propuestas o dictámenes a solicitud de la Junta de Castilla y León, dictámenes sobre asuntos relacionados con el cumplimiento y desarrollo del Estatuto de Autonomía, propuesta que ya había sido aprobada por esta Institución en mayo de 2009, coincidiendo con la terminación de su primer mandato de 6 años. Se trataría de que el Consejo pudiera responder a la solicitud de la Junta de Castilla y León, posiblemente de contenido complejo, sin tener que ajustarse al plazo ordinario de un mes para la elaboración de un dictamen que establece el artículo 53.1 del Reglamento Orgánico, como si se tratara de una consulta ordinaria, aunque ésta fuera facultativa; plazo que podría llegar a resultar claramente insuficiente.

Por último, se prevé además, siguiendo la tendencia del resto de los Consejos Consultivos y del propio Consejo de Estado, la aprobación de la fijación de una cuantía mínima en el caso de las reclamaciones de responsabilidad patrimonial. Ello permitirá al Consejo Consultivo centrarse en los asuntos de mayor importancia, no sólo cuantitativa sino también cualitativa y responder a las consultas facultativas que se le remitan con la profundidad y detalle que el asunto objeto de la misma lo requiera. La fijación de una cuantía mínima a efectos de la preceptividad del dictamen no impediría que un determinado asunto pueda ser remitido con carácter facultativo para su consulta, si el órgano que hubiera de resolver lo estimara conveniente.