Ha de insistirse en la conveniencia de reducir en lo posible las remisiones a otros preceptos (de la misma o de distinta disposición) y que tales remisiones, cuando sean necesarias, no se realicen puramente a un número determinado de un artículo o apartado, sino que incluyan una mención conceptual que facilite la comprensión global del precepto. 

(Memorias del Consejo Consultivo de los años 2004 y 2005)

En este sentido, en varios dictámenes se ha señalado que las remisiones normativas, tanto internas como externas a la ley, si se utilizan con prudencia pueden facilitar el más exacto entendimiento de los preceptos. Pero traspasado un determinado umbral, no fácil de fijar en abstracto, la profusión de remisiones puede dificultar y hasta impedir una normal intelección de la ley. De ahí que el Consejo de Estado venga recomendando la reducción de las remisiones hasta lo estrictamente indispensable, prefiriéndose que las remisiones no se hagan puramente a un número determinado de un artículo sino que venga éste acompañado de una mención conceptual que facilite la comprensión. 

(Dictámenes 625/2004, de 8 de octubre de 2004, 551/2004, de 23 de septiembre, 467/2005, de 30 de junio, 204/2006, de 23 de marzo, 314/2008, de 31 de julio, 1.455/2009, de 28 de enero de 2010, 1.093/2010, de 14 de octubre, 671/2011, de 30 de junio)

Las modificaciones introducidas en el anteproyecto de ley recurren en algunas ocasiones a la regulación reglamentaria (…), sin que el precepto que efectúa tal remisión u otro distinto contenga una delimitación de los aspectos básicos de la materia a que se refiere, incurriendo en remisiones al reglamento en blanco. 

No hay que olvidar que lo dispuesto en la Ley será, por mor del principio de jerarquía, límite para el reglamento, por lo que aquélla deberá evitar concreciones cuya modificación pueda resultar problemática. Pero lo que no ampara esa orientación general es que se utilice en exceso el recurso de diferir la normación hasta la aprobación del reglamento, quedando limitada la Ley a los principios programáticos que la dejen vacía o pobre de contenido sustantivo, de manera que se produzca una escasa densidad normativa. 

(Dictamen 78/2014, de 20 de marzo).